sábado, 21 de julio de 2012

La guarida de los ángeles


Mi primer entrada, aunque siento que la historia esta muy trillada, me sentí bien al momento de escribirla, espero sus críticas severas y justas. Gracias por su tiempo :D
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La guarida de los ángeles.

Por fin, después de 4 días de dormir invadido por las pesadillas, de caminar por la calle sintiéndome observado y de soportar todo este dolor a lo largo de mi cuerpo, me siento liberado, tranquilo… a salvo.
Todo inició el viernes, yo era un… soy un chico no muy social que digamos, muy pocos amigos, no iba mucho a fiestas, no salía a platicar con mis vecinos, mis amigos de la primaria y secundaria ya hace mucho que les había perdido el rastro, así que, cuando ese viernes en el salón se anunció un gran evento, no lo pude resistir, era una oportunidad única de, si bien no ser popular, dar un paso para serlo.

Los chicos más queridos del curso, iban a hacer una expedición a un cementerio cercano a la escuela, la clásica aventura juvenil, y el reto que estaban imponiendo era el de llevarse algo de alguna tumba, una cruz, una veladora, un adorno de metal, lo que fuera con tal de tener el valor para llevárselo; he de decir que se sorprendieron cuando les dije que los acompañaría, incluso me pidieron que les repitiera mi nombre, como lo comenté antes, era prácticamente un desconocido.

Quedamos de reunirnos a las 12 de la noche, todas las historias de terror ocurren a esa hora y nuestra aventura no iba a ser la excepción, entramos por el hueco de una reja ya oxidada (contándome a mi éramos 5) y buscamos algún tesoro que llevarnos; no caminamos mucho para encontrar las reliquias perfectas, estaban en un mausoleo (una de esas tumbas que parecen casitas, con paredes , ventanitas y una puerta de cristal, donde se entierran a regularmente más de una persona o se guardan sus cenizas) para nuestra fortuna, en este mausoleo había 5 difuntos, los huecos donde se guardaban las cenizas estaban acomodados en forma de pasillo, 2 cajas a cada lado y una más al fondo, cada una adornada con la estatua de un ángel, cada uno sosteniendo  una lanza entre sus manos, el del fondo era el ángel más grande de todos; el mausoleo se veía antiguo y olvidado, prueba de ello eran unas flores muertas de un florero, el olor a agua estancada del mismo y lo oxidado de las estatuas y los soportes de la puerta de cristal que pudimos abrir sin ningún problema.

Sin tener que pensar demasiado, ya teníamos nuestro reto, el que se atreviera a arrancarle la cabeza al ángel del fondo sería el más valiente y atrevido de todos, sin pensar en lo que hacía, sin pedir permiso ni anunciar mi intención, me metí al mausoleo y le arranque la cabeza al último ángel, que cedió con suma facilidad. Esa noche fue la mejor de mi vida, fui el héroe de todos aquellos chicos que siempre admiré y a los que siempre quise imitar, cada uno agarró una de las cabezas restantes, y nos fuimos a casa de una ellos para festejar y pasar la noche.

Al siguiente día en la mañana, ya sábado, me fui a mi casa con la esperanza de que el lunes, me vida en la escuela cambiaría, y vaya que cambió.

El sábado en la tarde, mientras veía la televisión, empecé a sentir un dolor muy fuerte en mi costado, me tendí en la cama para intentar mitigar el dolor, que se fue desvaneciendo hasta ser solo una molestia constante; esa noche, fue el inicio de las pesadillas, las cuales consistían en mi siendo perseguido por 5 ángeles que se transformaban, poco a poco, en demonios de ojos de fuego y lengua de serpiente.

El domingo teníamos que ir a comer a casa de una de mis tías, el día pasó sin novedad, hasta que, después de comer, volví a sentir un fuerte punzada de dolor, pero ahora en la parte baja de mi espalda, mi reacción no pasó desapercibida para mi tío, que es médico, y se ofreció a revisarme. Identificó que mi dolor provenía de mis riñones, y el del costado a mi hígado, me dio unos desinflamatorios y me recomendó no ir a la escuela, pues lo que tenía podía ser grave. Yo me negué rotundamente, el lunes iniciaba mi nueva vida escolar (ya siendo popular y reconocido), y no me lo perdería por nada del mundo.

El lunes en la mañana, fingí antes mis padres que ya no me dolía nada, que lo más seguro era que me había lastimando jugando fútbol en la escuela y mis dolores eran solo musculares, no muy seguros de mi historia, accedieron a dejarme ir.

Al llegar a mi salón, el ambiente era muy lúgubre, pregunte a uno de mis nuevos amigos que sucedía y me contó la cruda verdad, 2 de los que habíamos ido al cementerio el viernes, habían muerto el sábado y el domingo, uno en un accidente de auto, siendo él el único muerto al atravesarle un tubo el hígado, y el segundo al ser asaltado justo frente a su casa, siendo acuchillado en los riñones al oponerse al asalto. Las clases se suspendieron a medio día y nos dejaron ir a nuestras casas en señal de duelo por nuestros compañeros. Me sentía deshecho, mi gran día, mi primer gran día, opacado por la muerte. 

Intenté irme con los otros 2 aventureros restantes de esa noche (Juan y Alfredo), pero al buscarlos ya se habían ido, antes de salir del salón, oí a una chica decir “¿Te fijaste que Juan y Fredo se fueron cojeando?, parecía que les dolía todo el cuerpo”. Eso me hizo empezar a temer y preguntar: ¿acaso ellos también sufrían de los mismos dolores que yo? y sobre las muertes de mis 2 amigos, sus muertes involucraron las partes de los órganos que a mí me dolían, ¿estaban conectados ambos sucesos?

Regresé a casa, la cual estaba vacía por lo temprano que llegué, y me recosté en el sillón, sin darme cuenta de cómo transcurrió el día, llegó la noche, cuando reanudaron las pesadillas y un nuevo dolor apareció,  mi pecho me dolía increíblemente fuerte, solo tras tomarme 5 pastillas contra el dolor, pude conciliar un sueño, atacado por visiones de fantasmas, lanzas, ángeles, demonios y el rostro de mis nuevos amigos, 2 de ellos ya muertos.

Al amanecer del martes, los 3 dolores seguían ahí, llegué a la escuela y me enteré de una tercera muerte, Juan había muerto atropellado, un coche no  vio la luz roja y le pasó por encima del pecho, destruyendo sus pulmones y corazón. Desesperadamente, busque a Alfredo en el salón para hablar sobre estas coincidencias, pero no estaba en ninguna parte, salí corriendo del salón y me dirigí a su casa (donde habíamos celebrado esa noche) en busca de respuestas, durante el trayecto me sentí acechado, observado desde cada esquina y ventana de las casas, cuando me encontraba a una cuadra de mi destino, sentí otro dolor atroz, esta vez alrededor de mi cuello, temiendo lo peor, apreté los dientes para no gritar del miedo y agonía que me poseían y llegué a la casa de Alfredo; toque y toque y toque, pero nadie me abrió, rodee la casa para ver por las ventanas alguna señal de vida, me asome a la sala y lo vi, con el rostro morado por la falta de aire, colgando de un ventilador recién instalado, y atrás de él, escrito en la pared con un gran plumón rojo, las palabras “riñón, pulmones, pecho, ángeles”.

En ese momento lo entendí, los 2 que murieron primero tomaron las cabezas de los ángeles a la entrada del mausoleo, Juan y Alfredo tomaron los siguientes y yo el último, aún podía salvarme, aún tenía esperanza.
Corrí hacia mi casa, una vez más vacía, y saqué la cabeza del ángel debajo de mi colchón, resistí las ansias de ir en ese momento a devolverla a su lugar, pero decidí aguardar hasta la noche, pues a plena luz del día corría el riesgo de ser descubierto. Las horas pasaron con una lentitud tortuosa… inhumana, soportando el dolor físico y emocional, sin atreverme a abrir los ojos por el temor de encontrar frente a mi a la cara de un espectro acechante, un ángel con sed de venganza o peor aún, con el reflejo del alma de alguno de mis amigos.

Por fin llegó la noche, me dirigí al cementerio con la misma angustia de ser perseguido, me colé por la y el camino hacia el mausoleo se me hizo muy largo, cada sombra se me figuraba un demonio, armado con una lanza puntiaguda dispuesta a acabar con mi sufrimiento mortal y condenarme a un castigo eterno en el más allá. El mausoleo seguía igual de viejo y olvidado, adornado macabramente con 5 ángeles descabezados, todos armados con lanzas y 4 de ellos atravesándose con ellas, el primero en el hígado, el segundo en los riñones, el tercero en el corazón, el cuarto en el cuello, y el último, apuntando a una cabeza inexistente. Rogando porque nada malo pasará, entre para depositar en su lugar la cabeza que inconscientemente robe, en busca de reconocimiento y amistad, me disculpé a aquellas cinco almas y pedí su perdón… su perdón absoluto y misericordia.

Mis súplicas parecieron tener respuesta, mis dolores desaparecieron tan rápidamente como llegaron, el miedo y la ansiedad se esfumaron y  al fin pude respirar tranquilo.

Ahora estoy en mi casa, van a dar las 12 de la noche pero ya no tengo miedo, por eso hago esta grabación en mi celular porque la verdad debe salir a la luz, aunque nadie más la llegué a oír debe de haber una prueba física, material, de lo que en verdad causó la muerte de mis amigos. No me queda decir más que buenas noches a ti, oyente inexistente, y recomendarte que nunca insultes ni te burles de aquello que no comprendas ni conozcas… que curioso, dando consejos a alguien que nunca me oirá… mejor apago esta cosa y me voy a dormir, a disfrutar de un sueño tranquilo.

FIN DEL ARCHIVO: GRABACIÓN 43, HORA 11:55, MARTES 8 DE MARZO
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(Ruido de alguien corriendo)…¡NO!...¡SE HABÍA ACABADO! … ¡SE HABÍA ACAB… (Sonido de un golpe)
FIN DEL ARCHIVO: GRABACIÓN 44, HORA 12:06, MIÉRCOLES 9 DE MARZO

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¡¿POR QUÉ ESTA CERRADO?! ¡ÁBRETE!, ¡MALDITA SEA ABRETE! (Sonidos de golpes en una superficie, se supone que es la puerta de cristal donde encontramos al occiso)  ¡NO, DETÉNGANSE, NO LO HAGAN, POR FAVOR, POR FAVOR!... ¿QUÉ?
(Voces de fondo no identificadas) Está bien, detendremos tu dolor…
Gracias, gracias … prometo que … que un… ¿cómo?
(Voces de fondo no identificas) Ya no hay dolor en la muerte, ¿verdad?
(Susurro) No… no quiero… piedad, pied…
(Ruido de caída, se supones que en este momento el occiso cayó junto con el celular)
(Voces de fondo no reconocidas) –Risas-
FIN DEL ARCHIVO: GRABACIÓN 45, HORA 12:12, MIÉRCOLES 9 DE MARZO
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Archivos de audio recuperados por el médico forense.
Causa de muerte del joven encontrado: Derrame cerebral, causa desconocida.
La autopsia posterior demostró daño severo en pulmones, hígado, riñón, y corazón, similares a los que causaría un ataque con un arma punzocortante.
También se encontró una cicatriz alrededor del cuello causada con un material aún no identificado.
Los archivos de audio hacen dudar de la salud mental del occiso, la teoría indica una psicosis masiva presentada en los 5 jóvenes muertos en la última semana por el consumo de una droga aún no identificada.
Las voces al final de la grabación se atribuyen a una banda callejera, se emitió la alarma a la población para evitar posibles ataques.
El mausoleo referido en el relato fue investigado, sin encontrar nada relevante, salvo que las puntas de las lanzas de los ángeles que la adornaban tenían un óxido de color rojizo, similar a la sangre.

1 comentario:

  1. Luis! ^^

    Felicidades! :D

    La historia me gusto mucho; el suspenso no es lo mío, pero el tuyo me gusto mucho... Siento no haber comentado antes, pero no lo había visto, espero estés muy bien y publiques pronto una otra historia!

    Un abrazo! ^^

    Lily

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