Mi primer entrada, aunque siento que la historia esta muy trillada, me sentí bien al momento de escribirla, espero sus críticas severas y justas. Gracias por su tiempo :D
.........................................
La guarida de los ángeles.
Por fin, después de 4 días de dormir invadido por las pesadillas,
de caminar por la calle sintiéndome observado y de soportar todo este dolor a
lo largo de mi cuerpo, me siento liberado, tranquilo… a salvo.
Todo inició el viernes, yo era un… soy un chico no muy
social que digamos, muy pocos amigos, no iba mucho a fiestas, no salía a
platicar con mis vecinos, mis amigos de la primaria y secundaria ya hace mucho
que les había perdido el rastro, así que, cuando ese viernes en el salón se
anunció un gran evento, no lo pude resistir, era una oportunidad única de, si
bien no ser popular, dar un paso para serlo.
Los chicos más queridos del curso, iban a hacer una
expedición a un cementerio cercano a la escuela, la clásica aventura juvenil, y
el reto que estaban imponiendo era el de llevarse algo de alguna tumba, una
cruz, una veladora, un adorno de metal, lo que fuera con tal de tener el valor
para llevárselo; he de decir que se sorprendieron cuando les dije que los
acompañaría, incluso me pidieron que les repitiera mi nombre, como lo comenté
antes, era prácticamente un desconocido.
Quedamos de reunirnos a las 12 de la noche, todas las
historias de terror ocurren a esa hora y nuestra aventura no iba a ser la
excepción, entramos por el hueco de una reja ya oxidada (contándome a mi éramos
5) y buscamos algún tesoro que llevarnos; no caminamos mucho para encontrar las
reliquias perfectas, estaban en un mausoleo (una de esas tumbas que parecen
casitas, con paredes , ventanitas y una puerta de cristal, donde se entierran a
regularmente más de una persona o se guardan sus cenizas) para nuestra fortuna,
en este mausoleo había 5 difuntos, los huecos donde se guardaban las cenizas
estaban acomodados en forma de pasillo, 2 cajas a cada lado y una más al fondo,
cada una adornada con la estatua de un ángel, cada uno sosteniendo una lanza entre sus manos, el del fondo era
el ángel más grande de todos; el mausoleo se veía antiguo y olvidado, prueba de
ello eran unas flores muertas de un florero, el olor a agua estancada del mismo
y lo oxidado de las estatuas y los soportes de la puerta de cristal que pudimos
abrir sin ningún problema.
Sin tener que pensar demasiado, ya teníamos nuestro reto, el
que se atreviera a arrancarle la cabeza al ángel del fondo sería el más
valiente y atrevido de todos, sin pensar en lo que hacía, sin pedir permiso ni
anunciar mi intención, me metí al mausoleo y le arranque la cabeza al último
ángel, que cedió con suma facilidad. Esa noche fue la mejor de mi vida, fui el
héroe de todos aquellos chicos que siempre admiré y a los que siempre quise
imitar, cada uno agarró una de las cabezas restantes, y nos fuimos a casa de
una ellos para festejar y pasar la noche.
Al siguiente día en la mañana, ya sábado, me fui a mi casa
con la esperanza de que el lunes, me vida en la escuela cambiaría, y vaya que
cambió.
El sábado en la tarde, mientras veía la televisión, empecé a
sentir un dolor muy fuerte en mi costado, me tendí en la cama para intentar
mitigar el dolor, que se fue desvaneciendo hasta ser solo una molestia constante;
esa noche, fue el inicio de las pesadillas, las cuales consistían en mi siendo
perseguido por 5 ángeles que se transformaban, poco a poco, en demonios de ojos
de fuego y lengua de serpiente.
El domingo teníamos que ir a comer a casa de una de mis
tías, el día pasó sin novedad, hasta que, después de comer, volví a sentir un
fuerte punzada de dolor, pero ahora en la parte baja de mi espalda, mi reacción
no pasó desapercibida para mi tío, que es médico, y se ofreció a revisarme.
Identificó que mi dolor provenía de mis riñones, y el del costado a mi hígado,
me dio unos desinflamatorios y me recomendó no ir a la escuela, pues lo que
tenía podía ser grave. Yo me negué rotundamente, el lunes iniciaba mi nueva
vida escolar (ya siendo popular y reconocido), y no me lo perdería por nada del
mundo.
El lunes en la mañana, fingí antes mis padres que ya no me
dolía nada, que lo más seguro era que me había lastimando jugando fútbol en la
escuela y mis dolores eran solo musculares, no muy seguros de mi historia,
accedieron a dejarme ir.
Al llegar a mi salón, el ambiente era muy lúgubre, pregunte
a uno de mis nuevos amigos que sucedía y me contó la cruda verdad, 2 de los que
habíamos ido al cementerio el viernes, habían muerto el sábado y el domingo,
uno en un accidente de auto, siendo él el único muerto al atravesarle un tubo
el hígado, y el segundo al ser asaltado justo frente a su casa, siendo
acuchillado en los riñones al oponerse al asalto. Las clases se suspendieron a
medio día y nos dejaron ir a nuestras casas en señal de duelo por nuestros
compañeros. Me sentía deshecho, mi gran día, mi primer gran día, opacado por la
muerte.
Intenté irme con los otros 2 aventureros restantes de esa
noche (Juan y Alfredo), pero al buscarlos ya se habían ido, antes de salir del
salón, oí a una chica decir “¿Te fijaste que Juan y Fredo se fueron cojeando?, parecía que les dolía todo el cuerpo”.
Eso me hizo empezar a temer y preguntar: ¿acaso ellos también sufrían de los
mismos dolores que yo? y sobre las muertes de mis 2 amigos, sus muertes
involucraron las partes de los órganos que a mí me dolían, ¿estaban conectados
ambos sucesos?
Regresé a casa, la cual estaba vacía por lo temprano que
llegué, y me recosté en el sillón, sin darme cuenta de cómo transcurrió el día,
llegó la noche, cuando reanudaron las pesadillas y un nuevo dolor
apareció, mi pecho me dolía
increíblemente fuerte, solo tras tomarme 5 pastillas contra el dolor, pude
conciliar un sueño, atacado por visiones de fantasmas, lanzas, ángeles,
demonios y el rostro de mis nuevos amigos, 2 de ellos ya muertos.
Al amanecer del martes, los 3 dolores seguían ahí, llegué a
la escuela y me enteré de una tercera muerte, Juan había muerto atropellado, un
coche no vio la luz roja y le pasó por
encima del pecho, destruyendo sus pulmones y corazón. Desesperadamente, busque
a Alfredo en el salón para hablar sobre estas coincidencias, pero no estaba en
ninguna parte, salí corriendo del salón y me dirigí a su casa (donde habíamos
celebrado esa noche) en busca de respuestas, durante el trayecto me sentí
acechado, observado desde cada esquina y ventana de las casas, cuando me
encontraba a una cuadra de mi destino, sentí otro dolor atroz, esta vez
alrededor de mi cuello, temiendo lo peor, apreté los dientes para no gritar del
miedo y agonía que me poseían y llegué a la casa de Alfredo; toque y toque y
toque, pero nadie me abrió, rodee la casa para ver por las ventanas alguna
señal de vida, me asome a la sala y lo vi, con el rostro morado por la falta de
aire, colgando de un ventilador recién instalado, y atrás de él, escrito en la
pared con un gran plumón rojo, las palabras “riñón, pulmones, pecho, ángeles”.
En ese momento lo entendí, los 2 que murieron primero
tomaron las cabezas de los ángeles a la entrada del mausoleo, Juan y Alfredo
tomaron los siguientes y yo el último, aún podía salvarme, aún tenía esperanza.
Corrí hacia mi casa, una vez más vacía, y saqué la cabeza
del ángel debajo de mi colchón, resistí las ansias de ir en ese momento a
devolverla a su lugar, pero decidí aguardar hasta la noche, pues a plena luz
del día corría el riesgo de ser descubierto. Las horas pasaron con una lentitud
tortuosa… inhumana, soportando el dolor físico y emocional, sin atreverme a
abrir los ojos por el temor de encontrar frente a mi a la cara de un espectro
acechante, un ángel con sed de venganza o peor aún, con el reflejo del alma de
alguno de mis amigos.
Por fin llegó la noche, me dirigí al cementerio con la misma
angustia de ser perseguido, me colé por la y el camino hacia el mausoleo se me
hizo muy largo, cada sombra se me figuraba un demonio, armado con una lanza
puntiaguda dispuesta a acabar con mi sufrimiento mortal y condenarme a un
castigo eterno en el más allá. El mausoleo seguía igual de viejo y olvidado,
adornado macabramente con 5 ángeles descabezados, todos armados con lanzas y 4
de ellos atravesándose con ellas, el primero en el hígado, el segundo en los
riñones, el tercero en el corazón, el cuarto en el cuello, y el último,
apuntando a una cabeza inexistente. Rogando porque nada malo pasará, entre para
depositar en su lugar la cabeza que inconscientemente robe, en busca de
reconocimiento y amistad, me disculpé a aquellas cinco almas y pedí su perdón…
su perdón absoluto y misericordia.
Mis súplicas parecieron tener respuesta, mis dolores
desaparecieron tan rápidamente como llegaron, el miedo y la ansiedad se
esfumaron y al fin pude respirar
tranquilo.
Ahora estoy en mi casa, van a dar las 12 de la noche pero ya
no tengo miedo, por eso hago esta grabación en mi celular porque la verdad debe
salir a la luz, aunque nadie más la llegué a oír debe de haber una prueba
física, material, de lo que en verdad causó la muerte de mis amigos. No me
queda decir más que buenas noches a ti, oyente inexistente, y recomendarte que nunca
insultes ni te burles de aquello que no comprendas ni conozcas… que curioso,
dando consejos a alguien que nunca me oirá… mejor apago esta cosa y me voy a
dormir, a disfrutar de un sueño tranquilo.
FIN DEL ARCHIVO: GRABACIÓN 43, HORA 11:55, MARTES 8 DE MARZO
----------------
(Ruido de alguien corriendo)…¡NO!...¡SE HABÍA ACABADO! … ¡SE
HABÍA ACAB… (Sonido de un golpe)
FIN DEL ARCHIVO: GRABACIÓN 44, HORA 12:06, MIÉRCOLES 9 DE
MARZO
------------------
¡¿POR QUÉ ESTA CERRADO?! ¡ÁBRETE!, ¡MALDITA SEA ABRETE!
(Sonidos de golpes en una superficie, se supone que es la puerta de cristal
donde encontramos al occiso) ¡NO,
DETÉNGANSE, NO LO HAGAN, POR FAVOR, POR FAVOR!... ¿QUÉ?
(Voces de fondo no identificadas) Está bien, detendremos tu
dolor…
Gracias, gracias … prometo que … que un… ¿cómo?
(Voces de fondo no identificas) Ya no hay dolor en la
muerte, ¿verdad?
(Susurro) No… no quiero… piedad, pied…
(Ruido de caída, se supones que en este momento el occiso
cayó junto con el celular)
(Voces de fondo no reconocidas) –Risas-
FIN DEL ARCHIVO: GRABACIÓN 45, HORA 12:12, MIÉRCOLES 9 DE
MARZO
-----------------------
Archivos de audio recuperados por el médico forense.
Causa de muerte del joven encontrado: Derrame cerebral,
causa desconocida.
La autopsia posterior demostró daño severo en pulmones,
hígado, riñón, y corazón, similares a los que causaría un ataque con un arma
punzocortante.
También se encontró una cicatriz alrededor del cuello
causada con un material aún no identificado.
Los archivos de audio hacen dudar de la salud mental del
occiso, la teoría indica una psicosis masiva presentada en los 5 jóvenes
muertos en la última semana por el consumo de una droga aún no identificada.
Las voces al final de la grabación se atribuyen a una banda
callejera, se emitió la alarma a la población para evitar posibles ataques.
El mausoleo referido en el relato fue investigado, sin encontrar
nada relevante, salvo que las puntas de las lanzas de los ángeles que la adornaban
tenían un óxido de color rojizo, similar a la sangre.